Disponibilidad en stock en Italia: disponible
Código de producto: B13277
Material: poliuretano
Densidad de materiales: Bolsa semirrígida
Accesorios: bolsa antipolvo
Color: crema; ciruela; multicolor
Categoría de artículo: Mochila
Dimensiones:
Medio
Altura, cm./ pulgadas: 29 cm. / 11.4"
Profundidad, cm./ pulgadas: 13 cm. / 5.1"
Longitud, cm./ pulgadas: 27 cm. / 10.6"
Condición: Este artículo es auténtico, nuevo, con etiquetas.
Esta mochila Braccialini parece salida de un cuaderno botánico: sobre un fondo crema se entrelazan flores, hojas y mariposas
en una composición rica y llamativa, como un marco ilustrado que abraza la silueta redondeada. En el centro, el nombre
BRACCIALINI aparece sobre una cinta decorativa, mientras los perfiles burdeos dibujan los contornos con decisión,
aportando profundidad y una elegancia “de boutique”.
El detalle más insólito está en la parte trasera: el gran 1954, impreso como una fecha para recordar. No es un número al azar:
hace referencia al año de fundación de la marca y convierte la mochila en una pequeña pieza celebrativa, casi como una invitación
a una fiesta de aniversario. La línea es compacta pero con capacidad suficiente para el día: ordenada por fuera, práctica por dentro.
Detalles completos
- Marca: Braccialini
- Colección: Capsule “Butterfly in Love” (edición especial conmemorativa)
- Color: crema con perfiles burdeos
- Decoración: estampado floral con mariposas; logo Braccialini en cinta central
- Detalle conmemorativo: “1954” en la parte trasera (año de fundación de la marca)
- Cierre: cremallera superior
- Tirantes: ajustables
- Asa: asa superior para llevarla en la mano
- Interior: bolsillo con cremallera + bolsillo abierto
- Dimensiones: largo 27 cm; profundidad 13 cm; altura 29 cm
- Estilo: romántico y gráfico, perfecto para dar carácter a looks minimalistas, prendas lisas y abrigos neutros
La marca Braccialini: un apunte de historia
Braccialini nace en Florencia en 1954 como taller artesanal vinculado a la creatividad de
Carla Braccialini. Con el tiempo, la firma se hace reconocible por una marroquinería fuera de lo común:
decoraciones, estampados narrativos, gusto por el color y detalles que convierten bolsos y accesorios en piezas “para contar”.
La tradición florentina del trabajo de la piel se une así a un lenguaje fantasioso y escenográfico, pensado para quien
quiere un accesorio práctico pero con una personalidad inmediatamente reconocible.