Disponibilidad en stock en Italia: disponible
Código de producto: B16310-400
Material: poliuretano
Accesorios: bolsa guardapolvo
Color: rojo
Categoría de artículo: Bolso de bandolera
Dimensiones:
Pequeña
Altura, cm./ pulgadas: 15 cm. / 5.9"
Profundidad, cm./ pulgadas: 6 cm. / 2.4"
Longitud, cm./ pulgadas: 21 cm. / 8.3"
Altura de la correa de hombro, cm./ pulgadas: 55 cm. / 21.7"
Condición: Este artículo es auténtico, nuevo, con etiquetas.
Pequeña, brillante e imposible de ignorar: esta mini bandolera Braccialini juega con un rojo vivo y detalles que parecen joyas.
La línea es limpia y compacta, con perfiles oscuros que dibujan los bordes como un trazo a lápiz, mientras que el frente guarda el verdadero golpe de efecto:
un colgante con forma de rosa que esconde un espejito en su interior. Una idea práctica y coqueta en la medida justa, perfecta para un retoque rápido.
Se lleva cómodamente cruzada gracias a la correa regulable y se mantiene ordenada incluso cuando va llena:
el cierre superior con cremallera protege el contenido, mientras que el bolsillo frontal con solapa se convierte en el espacio “de acceso rápido”
para lo que quieres encontrar enseguida. Un accesorio pensado para acompañarte del día a la noche, con un carácter romántico pero decidido.
Detalles del accesorio
- Tipo: bandolera para mujer, formato compacto
- Forma: rectangular, estructura fina y ordenada
- Color: rojo con perfiles oscuros en contraste
- Material: polipiel pulida
- Detalle distintivo: colgante con espejo en forma de rosa (fijable al bolsillo frontal)
- Bolsillo frontal: con solapa y cierre magnético
- Cierre principal: cremallera superior
- Correa: larga y regulable
- Interior: forro oscuro; bolsillo con cremallera + bolsillo abierto
- Herrajes: acabado dorado
- Base: reforzada con patas/tachuelas metálicas
- Dimensiones: 21 x 6 cm, altura 15 cm
- Colección: MIRROR
Braccialini: historia y estilo
Braccialini es una firma florentina célebre por su fantasía y por el arte de transformar un bolso en un relato.
El brand nace en Florencia en 1954, de la intuición y el gusto creativo de Carla Braccialini, en un contexto artesanal donde el cuidado del detalle lo era todo.
Con el tiempo, la maison se hizo reconocible por sus colecciones llenas de personalidad: aplicaciones, decoraciones, temas lúdicos y guiños románticos,
siempre con la idea de que un accesorio no debe solo “quedar bien”, sino también decir algo de quien lo lleva.
Las líneas Braccialini suelen unir practicidad y sorpresa: como en esta colección, donde un detalle funcional (el espejo) se convierte en un elemento escénico.
Precisamente esta mezcla de ironía, feminidad y espíritu italiano hace de la marca un referente para quien ama accesorios reconocibles y fuera de lo común.